



Colegio Juanita Fernández Solar
Evangelizar entregando una educación de excelencia
Preparemos nuestro corazón en el tiempo de Adviento
El tiempo de Adviento es una temporada de reflexión y de espera, una tradición religiosa que prepara la llegada del niño Jesús y se vive previo a la Navidad. Durante este tiempo se nos invita a recordar el pasado, nos impulsa a vivir el presente y a reparar el futuro
1.- Recordar el pasado significa: celebrar el nacimiento de Jesús. Esa fue su venida en la carne, lleno de humildad y pobreza. Esta fue su primera venida.
2.- Vivir el presente significa: se trata de vivir en el día a día la presencia de Jesucristo. Vivir siempre vigilantes, caminando por los caminos del Señor, en la justicia y en el amor.
3.- Reparar el futuro significa: Se trata de prepararse para la segunda venida de Jesucristo. Se espera su venida gloriosa que traerá la salvación y la vida eterna.
Dentro de los signos de Adviento existe uno que no puede estar ausente durante este tiempo y es la Corona de Adviento
Corona de Adviento

Esta corona de Adviento, está conformada por símbolos que contienen un significado:
La forma circular: simboliza que no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, y también refleja el amor de una persona hacia Dios y al prójimo.
Las ramas verdes: el color verde significa esperanza y vida. Por lo que en la tradición Dios quiere que la espera sea en torno a la gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de la vida.
Las cuatro velas: evoca a la reflexión ya que Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas de la corona. Las velas de adviento son cuatro que se colocan alrededor de la corona. Se encienden, una a una, durante los cuatro domingos de Adviento.
Las tres primeras son de color morado y se encienden el primer, el segundo y el cuarto domingo.
La de color rosado que se enciende el tercer domingo, conocido como el domingo de Gaudete o ‘de la alegría’. Esto es por el gozo de que el Señor está cada vez más cerca.
Les invitamos a ver el siguiente video para que en esta época de adviento se preparen como familia y haya significancia para sus familias tener una corona de adviento
Oración
Señor, Jesús, al comenzar este tiempo de Adviento, ponemos en ti nuestra confianza. Fortalece nuestra esperanza para saber descubrirte ya presente entre nosotros. Despiértanos de nuestros sueños y levántanos de nuestras pasividades e indiferencias.
Haz, Señor, que este Adviento nos empuje hacia ti; nos ayude a vivir centradas en tu Hijo Jesucristo. Que sea un tiempo de salvación. Un tiempo de encuentro y de conversión.
A pesar de dificultades y contratiempos seguimos confiando. Tu presencia entre nosotros nos ilumina y fortalece en el camino de la fe.
Te esperamos y salimos a tu encuentro, pues Tú eres nuestra esperanza





Oración de inicio del Mes de María
¡Oh María!, durante el bello mes a ti consagrado, todo resuena con tu nombre y alabanza. Tu santuario resplandece con nuevo brillo, y nuestras manos te han elevado un trono de gracia y de amor, desde donde presides nuestras fiestas y escuchas nuestras oraciones y votos.
Para honrarte, hemos esparcido frescas flores a tus pies, y adornado tu frente con guirnaldas y coronas. Mas, ¡oh María!, no te das por satisfecha con estos homenajes. Hay flores cuya frescura y lozanía jamás pasan y coronas que no se marchitan. Estas son las que tú esperas de tus hijos, porque el más hermoso adorno de una madre es la piedad de sus hijos, y la más bella corona que pueden depositar a sus pies, es la de sus virtudes.
Sí, los lirios que tú nos pides son la inocencia de nuestros corazones. Nos esforzaremos, pues, durante el curso de este mes consagrado a tu gloria, ¡Oh Virgen Santa!, en conservar nuestras almas puras y sin manchas, y en separar de nuestros pensamientos, deseos y miradas aun la sombra misma del mal.
La rosa, cuyo brillo agrada a tus ojos, es la caridad, el amor a Dios y a nuestros hermanos. Nos amaremos, pues, los unos a los otros, como hijos de una misma familia, cuya Madre eres, viviendo todos en la dulzura de una concordia fraternal. En este mes bendito, procuraremos cultivar en nuestros corazones la humildad, modesta flor que te es tan querida, y con tu auxilio llegaremos a ser puros, humildes, caritativos, pacientes y esperanzados. ¡Oh María!, haz producir en el fondo de nuestros corazones todas estas amables virtudes; que ellas broten, florezcan y den al fin frutos de gracia, para poder ser algún día dignos hijos de la más santa y la mejor de las madres, Amén.

“A Jesús por María”

Oración final del Mes de María
¡Oh María, Madre de Jesús, nuestro Salvador y nuestra buena madre! Nosotros venimos a ofrecerte, con estos obsequios que colocamos a tus pies, nuestros corazones deseosos de serte agradable, y a solicitar de tu bondad un nuevo ardor en tu santo servicio.
Dígnate a presentarnos a tu Divino Hijo, que en vista de sus méritos y a nombre de su Santa Madre, dirija nuestros pasos por el sendero de la virtud. Que haga lucir con nuevo esplendor la luz de la fe sobre los infortunados pueblos que gimen por tanto tiempo en las tinieblas del error. Que vuelvan hacia Él, y cambien tantos corazones rebeldes, cuya penitencia regocijará Su corazón y el tuyo. Que convierta a los enemigos de su Iglesia y que en fin, encienda por todas partes el fuego de su ardiente caridad, que nos colme de alegría en medio de las tribulaciones de esta vida y de esperanzas para el porvenir. Amén.